Originalmente, el tipo de comercio que se daba era el trueque. Éste consistía en el intercambio de productos. Si un ciudadano se dedicaba a cultivar verduras, cambiaba una determinada cantidad de éstas por carne a su vecino, que tenía una granja. Era sencillo porque podías conseguir justamente lo que necesitabas muy cerca de casa, viéndolo, escogiéndolo y sabiendo de dónde procedía.

 

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